Aziel
Figueroa Betancourt / noticias@laverdad.com
El semanario La Universidad del Zulia celebra
hoy su aniversario número 110. Su fundación marcó
el nacimiento de una de las primeras publicaciones
sobre periodismo institucional en la región y
referente obligado para todas las generaciones
desde entonces.
Francisco Eugenio Bustamante, rector de LUZ,
fue el visionario que emprendió esta iniciativa el
29 de enero de 1898, siete años más tarde de la
apertura de la universidad. Fue además su primer
director. Las primeras ediciones sirvieron de
tribuna a la discusión de temas en pugna durante
la época entre los académicos que abogaban por las
corrientes positivistas y los defensores de las
doctrinas de la Iglesia.
El primer ejemplar recogió los nombres de
personas influyentes como Marcial Hernández y el
entonces bachiller Adolfo Pons. La publicación era
mensual y la suscripción costaba 50 céntimos. Dejó
de circular por 23 años, desde el cierre de la
universidad ordenado el general Cipriano Castro,
en 1903, hasta su reapertura bajo la batuta de
Jesús Enrique Lossada, en 1946.
Sin embargo, el regreso de la publicación
estuvo signada por una serie de tropiezos,
apariciones y relanzamientos que perduraron hasta
finales de la década de los años 80. El periódico
también estuvo en manos de la Dirección de Cultura
durante algunos años de esta época accidentada.
Allí se transformó en una especie de revista y
cambió su nombre a Avances de LUZ.
A partir de octubre de 1988 se consolidó su
edición semanal gracias al proyecto de rescate que
impulsó José "Cheo" González. Comenzó a circular
encartado en la prensa regional por primera vez en
La Columna. En 1999 La Verdad le dio la
bienvenida a través de una alianza que aún se
mantiene.
Reestructuración
Margarita Sánchez, coordinadora de la Dirección
General de Comunicación (DGC), refirió que desde
febrero de 2007 su despacho atraviesa una etapa de
reestructuración, afectando positivamente al
semanario, hasta el punto que se aumentó el número
de páginas de cuatro a ocho, lo que se traduce en
una mayor cobertura de la información académica y
mejor calidad en sus contenidos.
Las informaciones están dirigidas a difundir
los logros alcanzados por la gestión de las
autoridades, investigaciones que desarrollan los
profesores en las distintas facultades, éxitos
académicos de la comunidad universitaria,
iniciativas estudiantiles y de los trabajadores,
además de acontecimientos culturales
importantes.
"Somos una vitrina para proyectar las
contribuciones que hace nuestra universidad hacia
la sociedad, actividades de extensión e
investigación, proyectos de servicio comunitario.
También queremos darle espacio a los alumnos de
excelente desempeño académico, aquellos que
participan en eventos importantes, ganadores de
premios y cuadros de honor".
El norte que persiguen como publicación
institucional es dejar en alto el nombre de la
universidad para que la sociedad zuliana se
identifique con ella.
Hace poco la DGC se mudó a unas nuevas oficinas
en la recién estrenada sede rectoral, con equipos
de computación de última generación. Están en
proceso de la centralización de información ya que
cuentan con apoyo de los departamentos de Prensa
en cada facultad. También aspiran consolidar los
enlaces con la Escuela de Comunicación Social para
ayudarlos con el programa de pasantías.
Experiencia
Liliana Mata es miembro del staff de
periodistas del semanario La Universidad del Zulia
desde 1988. Comenzó como pasante y ahora es jefa
de Prensa. Entre las claves para lograr la
permanencia en el tiempo de una publicación
institucional resaltó la solidez y compromiso de
los trabajadores de defenderla, aún por encima de
los intereses personales.
"Pese a los altos y bajos, tratamos de ser
ecuánimes. Sin dejarnos manipular. La gente pasa
pero las instituciones quedan". Recordó con agrado
que a lo largo de su trayectoria por el
Departamento de Prensa ha tenido la oportunidad de
entrevistar a personalidades de la talla del ex
presidente Rafael Caldera.
Moraima Andrade, jefa de Fotografía, indicó que
ha dejado "lágrimas negras" en la sala de
redacción del semanario desde hace 20 años. "No ha
sido fácil mantener la ética por encima de todo,
pero lo hemos logrado. Somos muy populares y
respetados por el trabajo que
desempeñamos".