Isabel
Cristina Morán / noticias@laverdad.com
Todo parece indicar que el proceso electoral
que renovará las representaciones estudiantiles en
la Universidad del Zulia (LUZ) tiene luz verde. Y
es que luego de innumerables tropiezos y más de
dos semanas de constantes protestas, ayer se
reincorporaron definitivamente a los más de mil
900 estudiantes que cursan los programas
especiales de Proutse, Pronafordo y Profenes al
padrón electoral.
Esta medida originó una opinión común entre los
candidatos a la Federación de Centros
Universitarios (FCU), quienes aseguraron que se
trató de una decisión que promueve una universidad
inclusiva, sin distinciones de ningún tipo.
Noé Montiel, coordinador de la Comisión
Electoral, explicó que mientras se procede de
manera legal no queda otra opción que esperar a
que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)
dictamine una respuesta que asome la posibilidad
de llamar a las urnas electorales a la comunidad
universitaria en un plazo no mayor a 15 días.
Rectificación
Para el Movimiento de Transformación
Universitario (MTU 25) y su abanderado, Fidel
Madroñero, se tomó la decisión correcta. Consideró
que la situación tan polémica constituyó una burla
a la decisión del TSJ, órgano que reconoció el
derecho al sufragio a los alumnos de régimen
especial.
"Derogaron la medida que los incluyó
provisionalmente en el padrón electoral, eso es
muestra de que quieren que se realicen lo más
pronto posible las elecciones estudiantiles".
Wilfredo Ferrer, postulado a la presidencia de
la FCU por la tolda de Democracia Cristiana
Universitaria (DCU2), está satisfecho con la nueva
medida. "Estamos preparados para ir a elecciones
en cualquier momento siempre y cuando se den
dentro de un marco legal, ajustados a derecho".
Víctor Ruz, candidato a la Federación de
Centros Universitarios por Un Nuevo Tiempo
Estudiantil, calificó la medida adoptada por el CU
como una manera de resarcir el error cometido.
Ronny Prieto, candidato a la FCU por el Bloque
Universitario Socialista, indicó que la mejor
noticia que pueden recibir los estudiantes es que
cambien los rostros en las representaciones
estudiantiles, de manera de acabar con la
incertidumbre que existe en la comunidad
universitaria.