Caracas. Una comisión especial integrada por tres
miembros de Política Interior, otros tantos de Educación y el resto de
los parlamentarios zulianos, se trasladará mañana al estado para
iniciar una investigación sobre los hechos violentos ocurridos el
pasado 2 de noviembre en la Universidad del Zulia (LUZ) que cobraron la
vida de Flavia Araujo, estudiante del último semestre de Comunicación
Social, y uno de los presuntos homicidas.
Calixto Ortega, presidente, estima que en un par de semanas se
tengan resultados luego de entrevistarse con el fiscal superior y el
que lleva la causa, además del juez rector, cuerpos de seguridad,
sectores estudiantiles, el Alcalde de Maracaibo y los padres de la
joven.
Leonardo Atencio, rector de LUZ, compareció ayer ante la Comisión de
Política Interior para ofrecer su versión de los hechos y colaborar con
las averiguaciones. A la salida de la reunión a puerta cerrada, dijo
que le facilitó a los diputados todos los elementos necesarios para la
investigación a fin de ubicar y castigar a los responsables sin
politizar el tema.
Reiteró el rechazo al la violencia y se puso a la orden de los parlamentarios para que el trabajo dé frutos lo antes posible.
"Se presentó un informe donde además de relatar parte de estos
hechos se anexaron los informes de la Dirección de Seguridad, de la
Comisión Electoral, las publicaciones que han salido todos estos días y
todo lo que tiene que ver con pruebas".
El desarme es nacional
El rector de LUZ dejó claro que este hecho no ocurrió dentro del
recinto universitario, sino en sus adyacencias. Apoyó la iniciativa de
Antonio París, rector de la Universidad Central de Venezuela (UCV), de
iniciar un plan de desarme, no sólo en las universidades sino en todo
el país.
"La violencia en las universidades es mínima al lado de lo que
ocurre en el país. Todos los días vemos asesinatos en todos los sitios
de Venezuela y por eso el llamado es a cuadrar filas para evitar que se
sigan matando ciudadanos en todas la calles de Venezuela".
Al ser abordado sobre las medidas que deberían aplicarse en LUZ para
evitar el ingreso de personas armadas, señaló que no se trataba de un
problema aislado de la universidad sino de una situación generalizada
que se vive en todo el país, que según dio a entender, sería
responsabilidad del Gobierno.
"Yo no sé de dónde salen las armas ni las bombas lacrimógenas,
porque eso tiene que estar en manos de los cuerpos de seguridad. Un
control sobre ésto y sobre el armamento en toda la población
conllevaría a bajar los índices delictivos".
"La autonomía no es para proteger delincuentes"
A diferencia del rector de la UCV que se mostró renuente a permitir
el ingreso de las fuerzas de orden público a la casa de estudios,
Leonardo Atencio, rector de LUZ, precisó que cuando la seguridad
interna es rebasada y es necesario restablecer el orden, no tiene
ningún problema en trabajar en conjunto con la Fiscalía y los
organismos de seguridad, porque "la autonomía no es para proteger
delincuentes".
Recordó cómo de manera exitosa el año pasado lograron recuperar el
área de transporte que estaba tomada por un grupo de estudiantes bajo
este tipo de coordinación.