Aziel
Figueroa Betancourt / noticias@laverdad.com
Cerca de las 10.00 de la mañana de ayer los
estudiantes de la Facultad de Humanidades y
Educación de la Universidad del Zulia (FHE-LUZ)
fueron sacudidos nuevamente por los gases de
varias bombas lacrimógenas lanzadas por personas
que continúan sin ser identificadas. Las
autoridades decidieron no suspender las clases
sino esperar a que los gases se disiparan en las
aulas más afectadas para reiniciar las
actividades, mientras los alumnos permanecían en
los pasillos esperando retomar sus clases y
comentando lo sucedido.
Doris Salas de Molina, decana de la facultad,
explicó que las bombas fueron arrojadas desde los
baños hacia los salones de la escuela de
Educación, específicamente el bloque P. Los
oficiales de la Dirección de Seguridad del alma
máter continúan vigilando las instalaciones. Al
parecer, desde el fin de semana tenían
conocimiento que iban a ocurrir hechos irregulares
como estos. "No vamos a suspender las clases hasta
enero, eso sería una aberración. Si se extiende el
semestre será imposible hacer verano". Pidió a los
alumnos que identifiquen a los violentos por
nombre y apellido, y los denuncien.
Rony Prieto, presidente del Centro de
Estudiantes de la FHE, exigió mayor seguridad para
sus compañeros pero sin que se viole la autonomía
universitaria, es decir, sin recurrir a la
participación de los cuerpos de seguridad externos
como Polimaracaibo.
Un estudiante de Comunicación Social que
prefirió permanecer en el anonimato, propuso a la
universidad destinar mayores recursos económicos
para redoblar o hasta cuadruplicar el número de
oficiales y establecer un esquema de seguridad más
efectivo.
Casi una semana
El núcleo humanístico de LUZ tiene casi una
semana sometido a focos dispersos de violencia con
bombas lacrimógenas, que según las autoridades se
repiten cada año al acercarse las fiestas
decembrinas con el propósito de suspender las
actividades académicas. Los ataques comenzaron el
pasado martes y miércoles en la Facultad de
Ciencias Económicas y Sociales, logrando paralizar
las clases en los turnos vespertino y nocturno. El
jueves arremetieron contra la FHE y el decano
encargado suspendió las actividades todo el
día.