Gusmán Daboín/ VAD 25 de enero de 2008

Entre las medidas que adoptarán las Mesas Técnicas de Desechos Tóxicos destaca el adiestramiento que recibirá todo el personal que trabaja en los laboratorios de LUZ para minimizar los riesgos en el manejo de reactivos y desechos.
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Las Mesas Técnicas de Desechos Tóxicos, creadas el año pasado y coordinadas por el vicerrector administrativo, Jorge Palencia, iniciaron las labores destinadas a la eliminación de desechos contaminantes en los laboratorios de la institución. Dicha acción forma parte de una de las metas propuestas por el VAD para este año 2008: recuperar sus 386 aulas teóricas y 341 laboratorios de docencia e investigación.
El pasado 24 de enero, en reunión del vicerrector con los decanos de las facultades involucradas (Agronomía, Ciencias Veterinarias, Experimental de Ciencias, Humanidades y Educación, Ingeniería y Medicina), se aprobó la contratación de la empresa Asohazmat, especialista en control de emergencias con materiales peligrosos, para comenzar la remoción de desechos tóxicos en los laboratorios de la Universidad.
En el encuentro, se acordó que la Facultad de Ingeniería será la primera beneficiada con este plan debido a la complejidad de su caso y por el riesgo que corren sus estudiantes y docentes, pues posee sustancias con más de 35 años. Según Émily Chávez, asesora del plan y miembro del Núcleo de Decanos de Ciencias, la empresa contratada comenzará la próxima semana con la inspección del lugar y los procesos previos, para luego, durante los días de carnaval, proceder a retirar los reactivos químicos de los laboratorios.
Luego de Ingeniería, seguirán con las demás facultades implicadas. Con esta fase, se busca, según Palencia, “poner en cero a la Universidad”; es decir, dejar los laboratorios libres de sustancias contaminantes para evitar accidentes que pongan en peligro la vida de los universitarios. Para ello se hizo una inversión de aproximadamente Bs.F. 351.400 (Bs.351.400.000 ).
El plan continúa
Pero el proyecto no llegará hasta allí. Ya se manejan propuestas para la siguiente parte del plan que consiste en “el adiestramiento de todas las personas que trabajan en los laboratorios de la Universidad para minimizar los riesgos y evitar que se repita la acumulación de desechos peligrosos en la mayoría de las facultades”, según informó Chávez.
Además, se encargarán de dar a conocer las leyes y normativas vigentes sobre el manejo de desechos tóxicos que buscan la seguridad de las personas, porque la mayoría de los empleados no las maneja. “La Ley es clara, en estos momentos, al establecer que un reactivo con más de tres años pasa a ser un desecho; aquí tenemos sustancias que están acumuladas hace más de 35 años y la gente no quiere deshacerse de ellas”, explicó la asesora del plan.
La comisión también establecerá una normativa que rija el almacenamiento, manejo y disposición de los desechos.
Otro de los pasos a seguir es la inscripción de la Universidad del Zulia en el Registro de Actividades Susceptibles de Degradación al Ambiente (Rasda), registro que otorga el Ministerio del Ambiente a las personas que desarrollen actividades o procesos como generadores potenciales de materiales y desechos peligrosos. Para ello, es necesaria la entrega de una serie de recaudos por todas las facultades relacionadas con la actividad, los cuales se obtendrán gracias a la ayuda de la Dirección de Infraestructura (Dinfra) y el equipo de asesoría jurídica de LUZ.
El vicerrector Palencia reiteró que con este plan se busca acondicionar los laboratorios de la institución para sacarlos del abandono en el que vivieron durante muchos años. Igualmente, enfatizó su compromiso, no sólo con la Universidad, sino también con el medio ambiente que está gravemente amenazado en estos momentos.