Vanessa Casanova / VAD 25 de octubre de 2007

"Hasta el momento, el retraso de al menos la mitad de las dependencias nos pone al margen de la ley", advirtió Palencia.
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El vicerrector administrativo de LUZ, Jorge Palencia, ratificó que su despacho no podrá autorizar la asignación de los recursos del plan operativo a aquellas facultades, núcleos, dependencias centralizadas y descentralizadas que no hayan rendido cuentas sobre sus gastos hasta el primer semestre de 2007, cuyo retraso afectará la elaboración del informe de ejecución financiera que LUZ debía consignar a la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) antes del 30 de octubre.
“En modo alguno se trata de un capricho. Hasta este momento el incumplimiento en la rendición por parte de al menos 50% de nuestras dependencias nos está poniendo al margen de la ley, sin detenerse en que el ejecutivo nacional de manera sostenida ha venido acentuando los mecanismos de presión y control sobre las universidades. Rendir cuentas es nuestra obligación como cuentadantes del Estado, que nos asigna los recursos al tesoro universitario. Está claramente establecido en la Ley Orgánica de la Administración Financiera del Sector Público y en la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y el Sistema Nacional de Control Fiscal”, enfatizó Palencia.
La decisión de paralizar el envío de los recursos del fondo de funcionamiento fue tomada, según precisó Palencia, el pasado mes de septiembre, una vez que el despacho administrativo había insistido, reiteradamente, en la necesidad de apegarse a la normativa. “Ahora nos vemos irremediablemente obligados a ser más estrictos. Regular la rendición de cuentas es nuestra responsabilidad como autoridades rectorales”.
Esta medida, aclaró el Vicerrector Administrativo, se está aplicando a todas las dependencias por igual, quienes a partir del año 2007 no sólo deben registrar sus gastos en el Sistema Integrado de Administración de la Universidad del Zulia (Sialuz), sino además enviar los soportes originales al departamento de Contabilidad de la Dirección de Administración del VAD, tal como lo exige la nueva normativa impuesta por el Estado. “Rinden cuentas únicamente quienes consignan a Contabilidad la documentación en físico. Si no cumplen este paso no podemos elaborar los balances financieros”, explicó.
El Vicerrector lamentó que la medida pueda afectar la labor de algunas dependencias, pero acotó que cada administrador debe asumir su responsabilidad como eslabón en la cadena presupuestaria. “Por ello los exhortamos a implementar los mecanismos de control necesarios para solventar sus retrasos en lo interno. Hacer seguimiento efectivo, permanente y oportuno a la obtención de soportes y garantizar el recurso humano necesario para mantener al día los procesos administrativos. No podemos seguir usando como excusa la manera como se hacían las cosas en el pasado, mucho menos seguir apelando a flexibilizar normas que terminarán por comprometer seriamente a la institución”, expresó.
Planificación rigurosa
Ante el reclamo de algunas unidades administrativas sobre los inconvenientes presentados con el sistema Sialuz, el vicerrector Palencia recalcó que actualmente seis de las trece facultades y núcleos, más la mitad de las dependencias centralizadas y descentralizadas, han presentado sus cierres contables hasta el mes de julio de 2007, lo cual evidencia que el sistema funciona.
“Pese a sus primeros obstáculos en el proceso de integración, el sistema ha resultado ser una poderosa herramienta. Ya no podemos seguir justificando que el 50% restante no se haya puesto al día”, indicó.
El titular del despacho agregó que aquellas administraciones que presenten problemas para utilizar el Sialuz deben dirigirse a la Dirección de Tecnologías de Información y Comunicación (en el edificio del antiguo Centro de Computación), donde el personal técnico prestará el debido soporte.
“Cada uno debe garantizar que la administración de su dependencia funcione, de ejecutar el presupuesto tal como lo ha planificado. Sabemos que esto es posible. No hay mejor defensa de la autonomía que la demostración de transparencia y pulcritud en los procesos. Es una tarea de todos”, finalizó Palencia.