Bríos
Me preguntaba un preocupado profesor recientemente cuánto tiempo hacía que LUZ no compraba un autobús nuevo. La verdad, no tuve respuesta. Entre presupuestos chucutos y restricciones ministeriales para este “concepto”, supongo que alguno. Lo que sí pude decirle es que hoy, 4 de septiembre de 2006, cinco nuevas unidades, cero kilómetros, esperan –bajo techo privado– condiciones seguras para su entrega y uso, junto a otros cinco autobuses totalmente repotenciados. La inversión de unos mil trescientos millones tendrá que esperar para dar servicio. Así son las caras de la ingobernabilidad.
Cuando en mayo explotó la crisis del transporte estudiantil, aseguramos que a partir de julio comenzaríamos a dar respuesta concreta al calvario, no para los falsos estudiantes que recurren al chantaje, amedrentan, toman instalaciones, secuestran y dañan unidades, sino para los que auténticamente estudian y que para hacerlo necesitan ese transporte para llegar a las aulas de clases. Y allí está. A esas unidades pronto se sumarán las dos prometidas por el Banco Occidental de Descuento, las seis asignadas por la Opsu, las que estime donar la Gobernación del Zulia y los 10 autobuses de paquete que, si Dios y el nuevo presupuesto lo permiten, compraremos para el primer semestre del 2007.
Hoy, tras un merecidísimo asueto vacacional, reabre sus puertas la actividad administrativa de LUZ. Una “toma” injustificada e irracional echó por tierra planes de saneamiento ambiental, señalización y trabajos de infraestructura previstos por nuestro despacho para este período, incluida la recuperación de otros 10 autobuses que no pudieron ser liberados de la intransigencia de unos desadaptados que creen ser gobierno en la Universidad. Aun así, algunas obras periféricas de cercado, asfaltado, impermeabilización y habilitación del nuevo acceso a LUZ por la Plaza de Toros son un hecho.
Pese a las circunstancias hostiles, y a las acciones que, siendo víctimas de la falta de voluntad, decisiones firmes y oportunas no pudieron concretarse este mes de agosto, el entusiasmo no se detiene. Ahora es cuando nos sobran bríos para seguir avanzando, rescatar espacios e impedir que la institución naufrague en la indolencia, para seguir impulsando la modernización y transparencia administrativa, responder a los retos financieros, a los pagos anunciados, a los compromisos con los gremios, y a consolidar derechos de nuestros profesores como la prima titular multiplicativa.
Seguimos dedicados a cada promesa hecha a la comunidad universitaria, a los ideales que nos guían. Los 60 años de la obra de Lossada no se verán empañados. “El valor intrínseco de los altos ideales nada sufre cuando una realidad adversa se resista a recibirlos en su seno”, ha dicho un antropólogo, amante de la alucinante obra de Cervantes.
A lo largo de dos años, la gestión que desarrollo, prisionera de sus limitadas atribuciones y competencias, ha hecho menos de lo que quería, pero también ha logrado más de lo que puede. Aquí seguiremos, trabajando mientras el horizonte se amplía, entregados a la apasionante locura de creer que la Universidad no está condenada sino a su propia dignificación.
Jorge Palencia
Vicerrector Administrativo de LUZ
04 de septiembre de 2006