Un aumento devaluado
Las cifras de inflación de los años 2007 y 2008, estimadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), dejan en evidencia que el aumento de 30% aprobado por el Gobierno Nacional y anunciada por el ministro de Educación Superior, Luis Acuña, con retroactivo a partir del 1 de enero de 2008 y para aplicarse desde el 1-10-08, para todo el colectivo universitario, es un "incremento devaluado" que no acoge completamente lo establecido por las Normas de Homologación acordadas entre las universidades y el Ejecutivo.
En 2007, el BCV reportó una inflación de 22,5% y hasta septiembre de 2008 el índice ya se ubica en 21,8%, es decir, la sumatoria es de 44,3% sin incluir los meses que restan del presente año. Estas cifras demuestran que el anuncio del ministro Acuña no cubre las expectativas de los profesores, empleados y obreros, ya que de acuerdo con las Normas de Homologación la revisión salarial debe hacerse cada dos años, eso significa que el incremento debe considerar el índice inflacionario acumulado, cláusula que es desconocida por el Ejecutivo Nacional y que se revierte negativamente para la comunidad universitaria por cuanto no cubre la pérdida de valor salarial.
La inflación (definida por el BCV) no es más que el fenómeno caracterizado por el aumento continuo y generalizado de los precios de bienes y servicios que se comercializan en la economía. De acuerdo con esa definición y observando los indicadores del ente emisor es deducible que el aumento de 30% aprobado para docentes, obreros y empleados, "nació devaluado" y eso se refleja en la realidad cuando se observa que un Profesor Titular a Dedicación Exclusiva ahora ganará BsF.3.974,00 y el Profesor Instructor obtendrá BsF. 2.382,00 mientras que la Canasta Alimentaria (CA) y la Cesta Básica (CB), calculada por el CENDA, se ubican en BsF.1.282,49 y 2.880,95, respectivamente.
Si analizamos el incremento y el cálculo de la Canasta Alimentaria y la Cesta Básica se observa que el docente a Dedicación exclusiva cubre ambas, con un superavit que debe utilizar para el resto de sus gastos de hogar y su actualización académica; pero en el caso del Profesor Instructor el aumento no le permite adquirir su Cesta Básica.
Esta situación se agudiza con los empleados y obreros. En el caso del personal administrativo el de menor escala ganará BsF. 965,00 y el de mayor escala BsF. 2.883,00; si lo relacionamos con la CA y la CB se observa que el segundo escasamente adquiere la CB, pero el primero no puede cubrir ninguna.
Igualmente ocurre con los obreros, el de menor grado tendrá un incremento de BsF. 898,00, el de mayor nivel se ubica en BsF. 1.348,00; el segundo cubre escasamente la CA sin posibilidad de adquirir la CB, mientras que el primero no tiene oportunidad de obtener ninguna. La posición de los gremios de los profesores, empleados y obreros ante esa realidad fue aceptar el incremento bajo protesta y consideran el 30% como "un anticipo", con miras a mantener su política de negociar la revisión en 2009 hasta alcanzar un sincero ajuste de los sueldos y salarios del personal universitario.
María Guadalupe Núñez
Vicerrectora Administrativa de LUZ
07 de noviembre de 2008