Prensa

Palabra que es ley

Opinar en el Foro Imprimir Agrandar texto Reducir texto

Hace unos días, en una de esas limpiezas domingueras profundas que uno hace en casa, me tropecé con un viejo trabajo periodístico que se me hizo finalizando la pasada campaña rectoral. Prometía yo entonces ser más que un “pagador de nómina”. Tenía absoluta conciencia de que los desvelos de una autoridad administrativa, particularmente en LUZ, tendrían que superar con creces esa función; que nuestra gente, sin cuyo trabajo y dedicación no hay academia, debía ser atendida de un modo integral: pagos, seguridad social, seguridad física –personal y patrimonial–, recursos materiales y ambientes dignos de trabajo.

Cuando decimos hoy: primero es la gente, es porque a esa suerte de sentencia se dirige todo el esfuerzo. Así, mientras seguimos iluminando la ciudad universitaria, rescatando emblemáticos monumentos, completando la cerca perimetral, limpiando terrenos, asfaltando, impermeabilizando, instalando aires acondicionados, comprando autobuses y entregando todo un plan de seguridad al Consejo Universitario con la esperanza de blindar la gobernabilidad institucional, mañana martes, el Vicerrectorado Administrativo concluirá una extraordinaria jornada de pagos durante la cual cientos de beneficiarios fueron atendidos con la mejor disposición, dedicación y entusiasmo. A eso le llamo voluntad.

El viernes pasado, el depósito en las cuentas nómina de más de 12 mil universitarios, dentro del lapso establecido, del primer 50% de la homologación, fue para muchos la coronación del ambicioso cronograma que anunciamos en junio. Un logro inesperadamente legitimado, entre las protestas de Asdeluz, y el voto de confianza de la Apuz.

El pago de ese concepto, el de las prestaciones sociales 2002-2003 e intereses de prestaciones 1995, 1996 y 1997, como se sabe, dependieron de los recursos enviados por el ejecutivo nacional; pero el 50% de la deuda de intereses de prestaciones 1994 (más rezagados del 92 y 93) y de la diferencia de prestaciones 1999, 2000 y 2001, más los 11 días de anticipo de antigüedad restantes del año 2005, y el fideicomiso, fueron posibles gracias a los malabarismos financieros de nuestro equipo técnico. Jamás desconoceríamos beneficios contractuales vigentes, de allí nuestros permanentes, pulcros y eficientes ejercicios de ahorro interno.

El resultado de todo este esfuerzo se resume en una frase solidaria: nuestra gente le cumplió a su gente. Y en este punto no puedo menos que reivindicar el trabajo descomunal que pesó durante largos meses sobre las espaldas de Nómina, Computación, Contraloría Interna y Administración. Fueron horas interminables de acuciosos cálculos y revisiones, de planificación y labor logística. Ahora nos preparamos para atender nuevas obligaciones con la OPSU. De ello dependen el bono vacacional, el restante 50% de la homologación, las prestaciones 2004-2005 y hasta las del primer semestre de 2006.

La relectura de ese trabajo periodístico, me retrotrajo al infinito valor de la palabra empeñada. La palabra que es ley. A aquello de ser consecuente con las ideas, con lo que se promete. Al valor que tiene ser congruentes con lo que decimos y hacemos.

Jorge Palencia
Vicerrector Administrativo de LUZ
10 de julio de 2006

 
Inicie sesión para dejar su opinión
Correo: Contraseña:
¿Olvidó su contraseña? ¿Aún no se ha registrado? Ingrese aquí
¿Problemas de registro? Consulte la Ayuda

 
Vicerrectorado Administrativo de la Universidad del Zulia

© 2007 Vicerrectorado Administrativo, Universidad del Zulia. Ayuda . Créditos