Paquidermos y tortugas
Siempre he creído que entre los rasgos negativos de una persona, el peor es el que la hace incapaz de tomar decisiones; más lamentable aún cuando de esas decisiones depende el avance de un colectivo que le ha dado justo esa responsabilidad: decidir para cambiar lo que no funciona. En nuestra Universidad, hay transformaciones que no admiten más espera.
Si algo ha estado mal (y lento) en nuestra institución son las comunicaciones. En tiempos cibernéticos, de códigos binarios y gigabytes de información viajando a la velocidad de la luz por las redes inalámbricas de un planeta interconectado, nuestros datos y comunicaciones se desplazan como pesados elefantes, como reumáticas tortugas. Que lo digan nuestros investigadores. ¿No es así, Ana Judith?
Bajo mi responsabilidad se encuentran los servicios informáticos y de telecomunicaciones de LUZ. El resultado en año y medio de gestión no deja lugar a dudas, la fusión de estas dependencias en una misma instancia es ineludible.
Hasta hoy nos arropa la inexistencia de un plan integral de gestión tecnológica. Nos hemos contentado con soluciones informáticas particulares que han fomentado islas de relativa eficiencia pero con una cuantiosa e injustificable inversión en recursos tecnológicos adquiridos al margen de una política estandarizada en la materia. ¿Consecuencias? Conexiones paquidérmicas, servicios informáticos a la deriva con tiempos de respuesta imposibles de ajustar, sacrificio de la posibilidad de emigrar hacia el software libre, administradores de red regados por toda la Universidad, desarrolladores igualmente dispersos; y lo peor: un Centro de Computación, en el que reposa la custodia de la memoria informática y el servicio a la actividad administrativa de la Universidad, operando sin autonomía. En fin, un caos.
Me confieso un escéptico de la efectividad de las “comisiones” para resolver problemas, sin embargo, me ha sorprendido gratamente la propuesta de la comisión nombrada para atender ese caos.
Largas horas de trabajo de un equipo de universitarios excepcionales dieron lugar a un proyecto integral en lo estructural, organizativo y procedimental que nos permitirá crear un modelo novedoso, único en el país, donde se podrán fusionar y maximizar los recursos técnicos y humanos disponibles en el área. Telecomunicaciones, informática y sus derivados: telefonía, conectividad, mensajería y contenidos multimedia en la Web, todo bajo políticas comunes que den sentido y viabilidad a objetivos y estrategias comunes coordinadas por lo que sería la Dirección de Tecnologías de la Información y Comunicación de LUZ (DTICLUZ).
La aprobación final de la propuesta será pronto decisión de los hombres y mujeres del Consejo Universitario. Tenemos más de un problema, pero a éste ya le hemos dedicado mucha improvisación, mucho bla, bla. Ya basta. No queda más que resolver, actuar, decidir.
Jorge Palencia
Vicerrector Administrativo de LUZ
17 de abril de 2006