...Ahora, pensión del Seguro Social
Mejorar y extender en tanto sea posible los beneficios económicos y sociales de la comunidad universitaria ha sido una de nuestras más importantes metas. El pago por primera vez, desde enero, de la prima titular multiplicativa, un beneficio legítimo y largamente esperado, es un buen ejemplo de ese desvelo.
En este momento, ampliar aún más el marco protectivo de la seguridad social de los universitarios, forma parte de una agenda sostenida, abierta y en permanente revisión entre universidad y gremios. Con ese enfoque comenzamos ya a atender una inquietud extendida en el tiempo entre docentes y empleados, activos y jubilados, sobre su derecho a disfrutar de uno de los beneficios más reivindicados en los últimos años por el Gobierno nacional: la pensión de vejez.
Esta semana se iniciaron gestiones para garantizar, en primera instancia, que unos cuatro mil docentes y empleados de LUZ, ya jubilados y en edad reglamentaria para acceder a este derecho, queden protegidos por el decreto emanado del Gobierno que da plazo hasta el próximo 10 de febrero para incorporar a quienes hasta la fecha permanecen excluidos de su disfrute.
En esta carrera contra el tiempo a favor de un derecho innegable, la comisión creada para esos fines -cuya coordinación se me ha conferido- también acordó acciones para cuantificar la deuda que LUZ como patrono debe pagar al Seguro Social, y lo que cada trabajador deberá cotizar según su salario. Mediante el diálogo y las negociaciones se establecerán los montos, formas de pago y el tiempo en que cada beneficiario comenzará a cobrar su pensión, una vez cumplidos todos los requisitos de ley. A lo interno, se harán las consultas necesarias para que los trabajadores activos se pronuncien sobre su disposición a afiliarse también.
En el resto de las universidades, como en LUZ, comprensibles alegatos validaron por años la posición según la cual era un sin sentido "cotizar doble". Amparados por servicios médicos internos de calidad y una pensión de jubilación digna, la escuálida e impuntual pensión por vejez que el Estado entregaba no era atractiva para los universitarios. Ahora lo es.
La acción gremial que por más de dos años han sostenido las directivas de nuestro Consejo de Profesores Jubilados y Asdeluz frente a la propia universidad y organismos del poder público, ha sido determinante para revertir la exclusión de nuestros trabajadores de este importante derecho del que hasta ahora sólo goza el personal obrero. La universidad, en su condición patronal, no puede menos que apoyar de modo irrestricto y contundente esa lucha.
La seguridad social no es dádiva o limosna pública o privada. Es un mandato de ley en beneficio legítimo del trabajador. Es un derecho inherente al ser humano que adquiere cada vez mayor significación. Así lo concibo. Siempre será pequeña cualquier acción por retribuir el esfuerzo personal que durante sus años productivos cada trabajador le entrega a la universidad y al país.
Jorge Palencia
Vicerrector Administrativo de LUZ
22 de enero de 2007