¿Quién gana?
Hace cuatro años, cuando la comunidad universitaria me confió las riendas del Vicerrectorado Administrativo, dije que no había ganador. Se gana o se pierde en la medida que el trabajo se hace o no, que la palabra se cumple o no, que la mera retórica abre paso a la acción, a la obra tangible. En la Universidad, cuando una autoridad cumple, son la institución y su gente quienes ganan.
Hoy, nuestra obra, lo que hemos hecho, y el proyecto de Universidad que ofrecemos, hablan por sí solos, hablan en nuestro nombre. A partir del 1 de octubre, lideraremos, ahora con mayores competencias y menos limitaciones, una gestión que defienda cada uno de los intereses de los universitarios, de la misma forma y con la misma pasión y energía que lo hicimos desde el Ippluz; con la misma determinación con la cual lo hemos venido haciendo desde el Vicerrectorado Administrativo.
En 17 días tendremos una gran fiesta democrática en LUZ. No será el aspaviento publicitario de última hora, la descalificación y los intentos de desprestigio, los ataques o subterfugios lo que oriente la participación consciente del claustro.
A pesar de estar como en una especie de pausa, la realidad presente y por venir en el país está bien lejos de ser un lecho de flores. Sin mesianismos y con la humildad de siempre, seguiremos cumpliendo con nuestro deber: la defensa de la institucionalidad, de la autonomía, y de los intereses comunes compartidos por el colectivo universitario. La obra de un Rector es para el investigador y el docente, para el estudiante, y lo es también para los empleados y obreros. La obra tiene que ser y será para TODOS.
Construiremos TODOS una Universidad en la que cada individuo sea parte de un colectivo indivisible, dispuesto a amarla, darlo todo y defenderla, hasta convertirla en el gran símbolo de nuestra identidad.
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Junto a un equipo de gerentes probados, que se nos han aliado sin acuerdos ocultos y con una oferta transparente, el trabajo empezará por garantizar una verdadera y contundente atención integral a la academia, fortalecer el rol protagónico de los estudiantes; y además blindar la seguridad social de los universitarios, preservar y mejorar los servicios de salud y promover los ingresos que aseguren una mejor calidad de vida en el recinto.
Lo he dicho: para mí, a partir del 1 de octubre, la Rectoría será sólo un vehículo mucho más expedito para continuar sirviendo a la institución, a la gente, a la comunidad universitaria, como me lo dicta mi corazón y mi conciencia. Me verán recorriendo la Universidad, promoviendo su desarrollo, solucionando problemas. Me verán trabajar.
Como Rector de esta ilustre Universidad en la que me formé, y a la que he dedicado mi vida, emprenderemos un vigoroso camino hacia el progreso integral de la academia, y especialmente hacia la profundización de nuestra moral y valores universitarios. Construiremos TODOS una Universidad en la que cada individuo sea parte de un colectivo indivisible, dispuesto a amarla, darlo todo y defenderla, hasta convertirla en el gran símbolo de nuestra identidad.
Jorge Palencia
Vicerrector Administrativo de LUZ
23 de junio de 2008