Johandry Hernández/VAD 12 de febrero de 2007
La indolencia hace rato dejó de ser un signo en nuestros espacios. Ese mito extendido, que asociaba a la Universidad con un “monstruo” incontrolable, pronto quedará en el pasado: desde el Vicerrectorado Administrativo se trabaja hoy por mejorar la infraestructura y rescatar las áreas perdidas.
El “monstruo” fue domado. En dos años de recuperación se le ha dado otra cara a la Ciudad Universitaria, ambientes propios de gente preocupada por el progreso y el bienestar académico y social.
El proyecto operativo inicial del Vicerrectorado Administrativo se centró en un objetivo vital: la urgente intervención de la planta física de LUZ. Como estrategia gerencial se dividió el trabajo por facultades. En este trabajo especial de Transparencia se comienzan a reseñar los avances en materia de infraestructura en la Facultad de Medicina, punto focal de la dignificación de los espacios universitarios.
El fortalecimiento de la estructura de la Facultad comenzó por inspeccionar las anomalías y establecer las prioridades. Al igual que el resto de la Universidad, los reclamos eran los mismos: baños, iluminación, aire acondicionado, impermeabilizaciones, dotación de equipos de oficina para la agilización de los procesos administrativos e informáticos como apoyo al trabajo académico.
Epicentro de avance
La sustitución y equipamiento de aires acondicionados en esta facultad ha superado al resto de las demás dependencias de la institución, por encima del 11%.
En el año 2005 se destinaron 54 millones y en 2006 unos 130 millones de bolívares para la renovación de estos equipos. La inversión total por este concepto supera los 200 millones de bolívares.
“No pueden solucionarse de la noche a la mañana los atrasos de años de abandono”, puntualiza el vicerrector administrativo, Jorge Palencia. Por ello, en la ejecución del programa de mantenimiento preventivo y correctivo de los equipos de aire acondicionado, la Facultad de Medicina se ha convertido en un punto de referencia incuestionable, un epicentro visible del avance.
En las áreas donde se imparte la cátedra de Embriología, se restituyeron todos los aires acondicionados y se construyó una red con 12 aparatos de dos toneladas cada uno. El ambiente de estudio y de investigación mejoró significativamente, y se fortaleció la permanencia del personal docente y estudiantil en los espacios académicos.
Los departamentos de Anatomía y Morfología cuentan también con ambientes más gratos: 14 aparatos sirvieron para acondicionar sus diez cubículos. En el Instituto de Investigaciones Clínicas, se instalaron 14 aparatos de aire acondicionado de cinco toneladas.
La intervención fue más directa en cinco dependencias de la Facultad: se instalaron equipos en las secciones de Bioquímica, Cardiología, Biología Celular, el Laboratorio de Referencia Regional y la de Histología.
El jefe de la cátedra de Anatomía de la Facultad, Sergio Osorio, testimonia: “La motivación en los docentes y en los estudiantes ha aumentado, ahora todos quieren permanecer en nuestros espacios”. Se evidencian así los logros de un rescate con objetivos y metas aún por cumplir, pero con un avance del 50% de recuperación de los espacios de una Facultad tan pertinente para la región.
« Anterior · Próximo »